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VERSIÓN TAQUIGRÁFICA



VERSIÓN TAQUIGRÁFICA
CÁMARA DE SENADORES DE LA NACIÓN





REUNIÓN DE LA COMISIÓN BICAMERAL PARA LA REFORMA, ACTUALIZACIÓN Y UNIFICACIÓN DE LOS CÓDIGOS CIVIL Y COMERCIAL DE LA NACIÓN


Salón Azul – H. Senado de la Nación


14 de noviembre de 2013










Presidencia del señor senador Marcelo Fuentes


 

 







–    En la Ciudad de Buenos Aires, en el Salón Azul del H. Senado de la Nación, a las 14 y 20 del jueves 14 de noviembre de 2013:

 



Sr. Presidente (Fuentes). – Muy buenos días a todos. Vamos a comenzar la reunión distribuyendo un proyecto de predictamen que ha elaborado el bloque del Frente para la Victoria con los asesores sobre la base de opiniones y ponencias recibidas, a los efectos de entregarles en soporte electrónico y en papel el mismo y discutir con ustedes la continuidad del trabajo. Esto significa establecer días de reunión y, fundamentalmente, si ya hay elaborados otros proyectos de predictamen poder intercambiarlos y generar una mecánica de discusión de los mismos.
En principio, estaría la intención de convocar tanto a los miembros redactores del anteproyecto original como a los técnicos y responsables de la revisión que hiciera el Ministerio de Justicia de dicho anteproyecto, lo cual implica que dejo abierta la reunión para escuchar al resto de los señores diputados y senadores.
Sr. senador Sanz. – Buenos días a todos. Confieso que me hubiera gustado que el presidente de la Comisión hubiera arrancado diciendo: “Buenos días, hace un año que no nos vemos, cómo están”, pero arrancó con el predictamen y esto me obliga a fijar en principio una reflexión desde el bloque que componemos los diputados y senadores de la Unión Cívica Radical, porque está claro –más allá de cualquier broma– que hoy esta Comisión vuelve a reunirse después de casi un año de la última vez en que fuimos convocados para la misma cuestión, que es la discusión del proyecto de unificación del Código Civil y Comercial.
    La primera cuestión que queremos dejar sentada es que para la Unión Cívica Radical este tema, el de la unificación del Código Civil y Comercial, siempre fue –lo es en este momento y siempre lo será– una política de Estado, con todas las letras. Y las políticas de Estado para nosotros son políticas que requieren el mayor grado de consenso posible –por supuesto que jamás pensamos en la unanimidad– en lo sustancial, en el fondo y también en las formas, en los procedimiento y en las metodologías. Y con ese concepto nosotros hemos participado y hemos sido protagonistas. De hecho, estamos aquí sentados quienes, por decisión de la Comisión y antes de nuestro bloque, compartimos la conducción de la Comisión y hemos protagonizado todas las jornadas, todas las situaciones, todos los espacios que este Congreso construyó eficientemente y con mucho éxito durante el año 2012.
Nosotros estuvimos desde el primer minuto, fuimos a escuchar la presentación que hicieron del Código las autoridades del gobierno junto con los juristas que trabajaron en 2011 en el Museo del Bicentenario. Luego, participamos desde el primer minuto aquí en el Congreso aportando lo que podíamos aportar, viajando por todo el país como lo hicieron muchos de los integrantes de la Comisión en las –creo, si no me equivoco– cerca de diecisiete audiencias públicas que hubo a lo largo y a lo ancho de la Argentina en universidades, en lugares públicos, en muchos recintos donde escuchamos las voces de toda la comunidad de la República Argentina. Presentamos ponentes, expositores, organizaciones, personas individuales y demás.
Siempre supimos que al final casi ya del camino –que esto era allá por los últimos meses del año 2012– no íbamos a lograr unanimidad. Siempre supimos que este es un Código que obviamente refleja la diversidad no solamente de nuestras posiciones políticas sino también la diversidad de la propia sociedad argentina, pluralidad, sobre el posicionamiento que cada uno de nosotros tenemos en temas que no son fáciles. Un Código Civil de 2.700 artículos aproximadamente involucra muchas cuestiones, en las que podemos tener –y tenemos, de hecho– visiones diferentes y nunca fue eso lo que nos preocupó, y estábamos predispuestos a terminar la tarea con ese objetivo, es decir lograr un Código que fuera  la expresión de esa pluralidad y que luego fuera discutido en el recinto, con nuestras diferencias.
Ahora, así como decimos esto respecto del fondo, nosotros hemos valorado siempre el máximo de consenso en cuanto la metodología, en cuanto al procedimiento, porque esas sí son reglas de juego que nos involucran y que permiten que todos tengamos un grado de confiabilidad, de certeza y nos preparemos cada uno en sus respectivos bloques para lo que nos toca representar.
En este momento, señor presidente, tengo que hacer un cargo porque en ese marco de la metodología y del procedimiento nadie ha explicado hasta este momento –y ojalá podamos saldar esa deuda ahora– por qué razón el tratamiento de este tema –que fue siempre una política de Estado, que fue llevado adelante como dije recién con el máximo de la responsabilidad y la madurez por todos, que estábamos en uno de los momentos culminantes porque era el debate final– se cortó abruptamente y nunca nadie nos dio una explicación sobre esta situación. No hubo explicación política y por supuesto que tampoco la hubo desde la técnica parlamentaria. Nosotros sinceramente sentimos que en esto tenemos una cuenta pendiente y ojalá que podamos saldarla y que alguien nos explique por qué razón hemos pasado un año completo prácticamente desde que nos volvemos a ver las caras en esta Comisión.
Quizás también tenga alguna explicación del porqué hoy volvemos a funcionar, pero en este caso no preocupa tanto eso y sí creo que es una buena noticia que podamos estar hoy funcionando. Peor sería que hubiéramos seguido en ese letargo de no funcionar nunca más y haber dejado todo el trabajo que hicimos de manera inconclusa.
Para terminar, como una suerte de reflexión inicial. Para nosotros esto sigue siendo una política de Estado. Nosotros no hemos cambiamos de actitud respecto a cómo nos paramos frente a la discusión de la unificación del Código Civil y Comercial. Y digo esto porque valoramos las cosas principales y las accesorias y valoramos el fondo respecto de las formas, porque podemos haber contribuido cada uno con mayor o menor responsabilidad. Y yo le hago un cargo concreto al oficialismo a, quizás, desvalorizar o devaluar el procedimiento, porque creo que ninguno de nosotros tiene derecho –no queremos protagonizar eso– a devaluar el Código o a poner en riesgo la posibilidad de que la Argentina no tenga un Código Civil unificado, moderno, adaptado a las nuevas exigencias que nuestra propia sociedad nos demanda. Y por eso estamos acá sentados, pero queremos hacer también una salvedad. Esto lo digo fundamentalmente para aquellos sectores no parlamentarios: la prensa y el público en general. En este minuto hemos tomado conocimiento de este predictamen. Hasta este minuto, que ha sido entregado este predictamen, no hemos tenido ningún conocimiento de lo que el oficialismo ha escrito y volcado allí como propuesta de dictamen de la mayoría.
    Por lo tanto, y con esta salvedad de la responsabilidad que para nosotros sigue siendo culminar con éxito una política de Estado, nosotros analizaremos profundamente este dictamen, nos tomaremos nuestro tiempo, cotejaremos cuál es el grado de concordancia que tiene respecto a lo que veníamos discutiendo hace un año y a los grandes debates que habían quedado delineados y visualizados. Todos los que participamos el año pasado sabíamos cuáles eran los puntos conflictivos y cuáles los de consenso, así que los verificaremos.
    No avalaremos ningún cronograma de definiciones que nos apure. Sí avalaremos cualquier cronograma de debate, de reflexión, de invitación a quienes podamos invitar, y de análisis. Es decir, estamos dispuestos a que esta Comisión vuelva a funcionar como lo hizo durante todo 2012.
    Luego de que hayamos analizado, estudiado el dictamen y visto las concordancias y el grado de diferencias que podamos tener, obviamente definiremos y comunicaremos una posición respecto al debate de fondo.
    Queríamos decir esto porque nos parece que era oportuno, después de tanto tiempo, fijar en dónde nos paramos respecto a esta convocatoria. Gracias, presidente.
Sr. Presidente. - Atento a que hemos sido aludidos, nobleza obliga a responder. La última reunión plena de esta Comisión fue en marzo. Obra en poder de todos los miembros de la Comisión -senadores y diputados-, no solo el material que originó la convocatoria de la misma, tanto anteproyecto como proyecto que elevara el Poder Ejecutivo, sino fundamentalmente en un esfuerzo que realizaron las dos presidencias alternas de esta Comisión, la totalidad del soporte electrónico con el material de las ponencias de las numerosas audiencias que se hicieron a lo largo del desarrollo de esta Comisión.
    En lo que particularmente corresponde al Frente para la Victoria, los asesores de la Comisión han trabajado permanentemente. Y con relación a la no reunión de la Comisión, no podemos omitir el hecho de que estuvimos en períodos electorales, además de haber sido acordado. Simplemente quiero mencionar que de ninguna manera el hecho de que los miembros plenos no se hayan reunido era el impedimento que hicieran las tareas que debían hacer todos los senadores y diputados.
    De esa manera, en función de ese trabajo desde marzo en adelante, el Frente para la Victoria trae hoy, como un aporte, un proyecto de predictamen para que se considere y analice. Y recibiremos, como corresponde, cuanto proyecto de predictamen exista. No se ha cortado la discusión ni el trabajo; simplemente, en razón de tiempos electorales, la presencia nuestra, juntos y armoniosamente con el senador Sanz, no fue posible atento a  que estábamos haciendo campaña en bandos distintos.
    Tiene la palabra el señor diputado Tonelli.
Sr. diputado Tonelli. - Gracias, presidente.
    Particularmente, me interesa saber cómo seguimos de aquí en más. Por lo tanto, voy a ceñirme a hacer una propuesta en ese sentido.
    En primer lugar, celebro que hoy conozcamos este predictamen del Frente para la Victoria. Hasta ahora creo que yo era el único que había distribuido informalmente entre todos los miembros de la Comisión un predictamen con muchas observaciones y sugerencias respecto del proyecto en consideración. Hoy lo presentaré formalmente a la Comisión para que quede incorporado, del mismo modo que queda incorporado el del Frente para la Victoria. A partir de este punto lo más importante es que tratemos de encontrar puntos de acuerdo y de consenso.
    Me parece que es mucho más importante que debatir un proyecto de Código Civil con cinco o seis dictámenes distintos tratar de lograr, al menos en la mayoría de los temas, un dictamen en el que todos estemos de acuerdo y reducir al mínimo, en la medida que sea posible, los puntos de disidencia o discordia. Considero que eso es lo más importante, porque en la medida en que el Código sea sancionado en lo que más se pueda por acuerdo y consenso de todos los integrantes de la Comisión, el resultado será más satisfactorio y su aplicación será mejor.
    Entonces, me parece que un esquema de trabajo razonable que permita trabajar ese objetivo de discutir las distintas propuestas y encontrar puntos en común sería establecer una fecha -que podría coincidir con el fin del año- para que los bloques o integrantes de la Comisión Bicameral que no han presentado hasta ahora un predictamen o propuesta, lo hagan; y que a partir de febrero comencemos a analizar los dictámenes y propuestas que hayan sido presentadas antes de fin de año y tratemos de encontrar puntos de acuerdo y de consenso, por lo menos, en todo lo que podamos.
    Inclusive habría que cumplir un trámite formal que no me parece menor, que es el de prorrogar el plazo con el que contaba esta Comisión Bicameral para dictaminar. En la resolución que creó esta Comisión Bicameral, se estableció un plazo de 90 días para que esta dictaminara. Ese plazo está largamente vencido. Y si bien la misma resolución previó que la Comisión continuara trabajando hasta el momento en el que se aprobara el proyecto de Código Civil, evidentemente no es a los efectos de dictaminar. A los efectos de dictaminar, la Comisión contaba con un plazo improrrogable -por lo menos, de acuerdo con los términos de la resolución- de 90 días.
    De modo que me parece que también deberíamos aprovechar las próximas sesiones del Senado y de la Cámara de Diputados para prorrogar ese plazo y permitir que antes de fin de año los bloques o los legisladores que lo deseen presenten sus dictámenes y luego la Comisión tenga la posibilidad de elaborar, si es posible, un dictamen único, y si no, por lo menos un dictamen de mayoría con todos los acuerdos que podamos encontrar.
    Me parece que de ese modo trataríamos el proyecto con el tiempo y la serenidad que un proyecto de tanta trascendencia como es este, y que tiene algunos temas que sin dudas son muy polémicos, requiere para una sanción adecuada, sobre todo para que tengamos la posibilidad de sancionar un Código perdurable.
Sr. Presidente. - Tiene la palabra la señora diputada Camaño.
Sra. diputada Camaño. - Gracias, presidente. Buenas tardes a todos los colegas. Pido disculpas por haber ingresado al recinto un poco más tarde del inicio de la reunión.
    Presidente, yo vengo a aportar el dictamen de nuestro bloque a esta reunión, tal como quedamos en la última reunión de la Comisión. Y también quiero hacer algún tipo de apreciación de índole política, porque no me haré la desentendida: hay cosas que se dicen, y me parece que de alguna manera tenemos que fijar algún tipo de posición política en orden al enorme trabajo que ha hecho esta Comisión a lo largo y ancho de todo el país, fundamentalmente que hemos realizado los miembros de esta Comisión para tener una visión de lo que estaba pensando la sociedad con respecto a cada uno de los temas.
Después, por supuesto, dependerá de nuestra capacidad política y de nuestra capacidad profesional volcar, o no, todas las observaciones que nos han sido hechas para cada uno de los dictámenes.
Sinceramente, yo no me siento en mora y comparto con el presidente que ha habido un largo lapso electoral, en el cual, necesariamente, no hemos tenido la oportunidad de reunirnos. También comparto el hecho de que en la última reunión habíamos acordado que para la próxima reunión vendríamos con los dictámenes. 
Como dijo el diputado preopinante –aunque él adelantó un poquito su dictamen–algunos los hemos traído a esta reunión.  En este sentido, comparto con el diputado Tonelli la necesidad de que, en función de estas cosas que se dicen y que se comentan por afuera de quienes estamos trabajando, es necesario que el artículo 5° de la norma, que hemos votado en cada una de las cámaras para que esta Comisión funcione, sea revalidado.
Lo tenemos que revalidar porque en forma clara esto nos está impidiendo tener el dictamen en cualquier momento. Por lo tanto, es necesario que a este artículo lo extendamos en orden al dictamen, precisamente por los comentarios de pasillo. Por los comentarios que se hacen en torno a cómo se trabaja y qué se trabaja.
Señor presidente: usted sabe, y los miembros de la Comisión también, que yo he manifestado todas las cuestiones del Código en las que no he estado de acuerdo. Y, con toda seguridad, habrá muchas cuestiones que he volcado en mi dictamen que no tendrán la recepción que yo pretendería que tuvieran por parte del oficialismo, pero también hay un dato que es de la realidad, el de la soberanía del pueblo: la composición de las cámaras no las decidimos nosotros, sino la gente. 
Por otra parte, me interesaría resaltar esta política de empezar a ordenar algunas cuestiones que hemos dado en este Parlamento. Menciono aquí el trabajo inmediato que hemos hecho en reunión bicameral para terminar con la delegación de facultades. Un trabajo cuya Comisión fue presidida hacia el final por el diputado Dato y que ha traído frutos al orden legislativo. Luego, el trabajo que están realizando en materia del Digesto, vinculado, nada más y nada menos, que al Derecho Civil y Comercial.
Por lo tanto, creo que el que no sabe lo que está pasando es porque no quiere saberlo o no quiere leer. Dado que todo el material y todo el trabajo que hemos estado realizando siempre se ha publicado.
Presidente: en orden a eso, le pido al oficialismo que, así como hemos venido trabajando en la Comisión, tengamos también la posibilidad de darnos el tiempo que se necesite, porque el dato de la realidad política nos indica que el dictamen del oficialismo va a tener mucha importancia. Entonces, permítannos tener ese tiempo que se requiere para la lectura de todas las modificaciones que ustedes le han realizado al Código que fue presentado por el Poder Ejecutivo.
Luego, señor presidente, no voy a dejar de hacer un reclamo que hice ya el primer día que me senté en esta Comisión y que fue dirigido a la Comisión Redactora. Se trata de la carencia que hay de notas en este Código. 
En efecto, muchas de las cosas que se dicen públicamente están vinculadas a esa carencia. No es posible que un Código de esta envergadura, y que nosotros vamos a votar –no sé si en este período, en el próximo, o cuando sea, pero me gustaría que se vote en algún momento, porque ha habido mucho trabajo de muchos legisladores–, tenga tantas críticas vinculadas a la falta de notas.
En este sentido, recuerdo que cuando plantee a la Comisión Redactora la carencia de notas, se me explicó que el hecho estaba relacionado a los ciento once especialistas que fueron consultados. En ese momento no tuve derecho de réplica, pero lo voy a utilizar ahora. Para ello quiero mencionar que nadie puede desconocer la excelencia de Belluscio en cuanto al derecho de familia, el cual sí fue consultado, ahora bien, observen ustedes que su respuesta no fue precisamente afirmativa a las reformas que se proponían. Es decir que la consulta de los ciento once jurisconsultos que se toman como referencia importante para la elaboración del Código no son las notas. Y todos los que estamos aquí, más tarde o más temprano, nos hemos recibido de abogados y sabemos lo que significan las notas para tener la posibilidad de interpretar cada uno de los artículos. 
Vuelvo a señalar esta como una de las carencias más importantes que tendrá este Código si se aprueba: la carencia de las notas. Nosotros necesitamos saber cuál ha sido el espíritu de la Comisión, porque es ese espíritu el que creará la doctrina.
Señor presidente: después de esto, le pido al oficialismo que tengamos la posibilidad de realizar un examen exhaustivo. Acabo de escuchar que usted dijo: “Vamos a volver a citar”. Por eso, me gustaría que fueran más explícitos en orden a saber los tiempos que están manejando, las citaciones, y cómo se va a instrumentar este mecanismo.
Finalmente, quiero dejar en claro que nosotros hemos trabajado muchísimo en este Código y no podemos permitir que se lo vilipendie gratuitamente. En esto no hay oficialismo y no hay oposición, hay una Comisión que trabajó mucho: oficialistas y opositores. Porque los opositores hemos estado en todas las audiencias públicas y esto fue lo que nos permitió recoger la opinión de la gente y, probablemente, es lo que nos va a llevar a discutir con ustedes algunas cosas sobre las que ustedes tengan otras ideas.
Gracias.
Sr. Presidente. – Muchas gracias, diputada.
Tiene la palabra el señor senador Pichetto.
Sr. senador Pichetto. – Gracias, presidente.
En primer lugar, deseo ratificar que la Comisión ha hecho una tarea importante.
Si analizamos el proceso histórico de la Argentina y nos remontamos al primer Código redactado por Vélez Sarsfield –con su hija como amanuense y con algunos aportes, muy menores, de otros especialistas de ese tiempo– o hacemos también el paso histórico por la etapa de la dictadura de Onganía, y consideramos la tarea del doctor Borda con la reforma –después institucionalizada en la ley 17.711–, nos encontramos frente a una tarea hecha por el Congreso que fue realmente extraordinaria.
Porque los antecedentes son tareas: la primera, individual y familiar de un gran jurista de nuestra historia argentina, Dalmacio Vélez Sarsfield; y, la otra, fue la decisión de un jurista al servicio de un régimen dictatorial –en varias oportunidades de su carrera– más allá de su valía. En efecto, muchas veces las dictaduras tuvieron valiosos juristas.
Lo que quiero decir con esto es que la tarea hecha por la Comisión ha sido muy importante y, además, su presencia estuvo a lo largo y a lo ancho del país.
Por lo tanto, en primer lugar, lo que hay que reivindicar es esto: un marco de debate amplio, importante, sin devaluar –lo que recién acaba de decir la diputada Camaño– la tarea del Parlamento. En efecto, en muchos diputados hay una tendencia a hablar mal de lo que hacen. ¿Cómo quieren después que la sociedad crea en el proceso de sanción de las leyes o en el funcionamiento del Parlamento si algunos se dedican al a autoflagelarse y a decir que todo está mal?
En segundo término, me parece que se ha cumplido con una etapa de trabajo y con un tiempo donde, indudablemente, en la Argentina ocurrió algo: hubo elecciones y hubo un compromiso de presentar el anteproyecto. Y, así como nosotros tendremos que analizar el anteproyecto que va a presentar el bloque de la diputada Camaño, o eventualmente los de otros bloques, lógicamente que los demás bloques también tendrán que analizar el anteproyecto que acabamos de presentar. 
¿Cuál es la idea? Sin definir un cronograma en lo inmediato, nosotros queríamos dejar convocada una reunión para el lunes a las 14 horas con la presencia de las autoridades del Ministerio de Justicia para precisar cuáles son los contenidos, la letra y las exclusiones. Acaba de ingresar a la Cámara de Diputados un proyecto de ley que define claramente el ámbito de la responsabilidad del Estado. Es un tema muy importante y debería ser tratado de manera contemporánea, pero está excluido de la temática del Código.
Nosotros queremos hacer una reunión el lunes, por eso los estamos convocando; sin perjuicio de que el mismo día fijemos un cronograma.
Es interesante analizar también, ya que todos somos parlamentarios,  que el 30 de noviembre concluye el período ordinario de sesiones y que hay muchos diputados y senadores que integran esta comisión que concluyen sus mandatos. Indudablemente, si se prolonga este debate sin dictamen o media sanción va a ser muy complejo continuar, entre otras cosas, porque habrá que rearmar la comisión. Estos son algunos de los elementos que me parece que –como el diputado Tonelli abordó hace unos instantes– habría que precisarlo porque, si se vencen mandatos, hay que reestructurar la comisión y hay que volver a reunir la comisión y etcétera.
Hay una tarea realizada, por eso nos interesaría ver si podemos avanzar en el tratamiento del tema; por lo menos, en una de las cámaras para que no se pierda la tarea realizada y para que esto tenga valor de cara a la continuidad del debate en la otra cámara.
Es un planteo de trabajo. El día lunes queremos que vengan las autoridades del Ministerio de Justicia, que analicemos puntualmente lo que ha quedado del trabajo de la comisión, qué es lo que se excluye en la redacción y debatir con ustedes cuál es nuestra propuesta y escuchar la propuesta de todos ustedes.
Sr. Presidente. – Tiene la palabra el señor diputado Gil Lavedra.
Sr. diputado Gil Lavedra. – Gracias, señor presidente.
Desde la Unión Cívica Radical hemos traído nuestro borrador de dictamen que va a estar a disposición de todos los integrantes. La propuesta recoge el largo debate que hubo el año pasado, las muchas observaciones que recibimos en las audiencias públicas y muchas de las posiciones que hemos ido adelantando acerca de la necesidad de introducir modificaciones al proyecto tal cual venía del Poder Ejecutivo.
El año pasado habíamos adelantado, durante todas estas reuniones que teníamos, una coincidencia sustancial con el proyecto porque respondía sin dudas a principios y valores que la Unión Cívica Radical predica de modo permanente, una concepción humanista, la cuestión de la igualdad, la constitucionalización de dentro del derecho civil, de muchas de sus reglas; la influencia que han tenido los tratados internacionales de derechos humanos y la autonomía de la voluntad que en el proyecto se le daba un valor fundamental.
Pero, a la vez, entendíamos que el proyecto tenía que sufrir modificaciones, que había asimetrías y desajustes y hemos recibido comentarios y se han señalado y evidenciado errores que había también en el proyecto. Más allá de que nosotros no compartíamos muchas de las amputaciones que sufrió el proyecto original de los juristas antes de ser enviado por el Poder Ejecutivo. Me refiero a cuestiones de cuando se pactan obligaciones en moneda extranjera, a la responsabilidad del Estado, al acceso a un derecho humano fundamental como es el agua, al derecho de los pueblos originarios como van a  ser considerados y etcétera.
Desde el bloque de la Unión Cívica Radical, y como nos habíamos comprometido, hemos elaborado un predictamen en el que se tienen en cuenta todas estas cuestiones y que necesitamos ver ahora las propuestas de los otros bloques  pueden compatibilizarse o no entre sí. A lo mejor hay mayores coincidencias de las que pensamos porque sinceramente ahora vamos a poder tener acceso al material de trabajo.
Me parece bien que hagamos un esfuerzo complejo a ver si se puede coronar una tarea que ha sido sumamente importante. Lamentablemente hemos tenido una paralización de tanto tiempo. Cuando se paralizaron las reuniones de la comisión era justamente cuando se comenzaba a discutir el contenido del eventual dictamen. Por lo tanto, nosotros vamos a ver cuál es el marco de coincidencias para tratar de llegar a la mayor cantidad de acuerdos posibles.
El segundo tema que me parece relevante es el de las facultades de la comisión. Yo tengo para mí que este tema lo discutimos el año pasado sobre la base de cómo había sido redactado el proyecto de resolución que creó la comisión. El artículo 5, inciso a) de ese proyecto de resolución establece claramente que la vigencia de la comisión es hasta la aprobación del proyecto civil y comercial de la Nación.
Cuando lo discutimos, habíamos llegado a la conclusión de que el plazo de 90 días que decía este artículo era meramente ordenador. Es decir, que no disponía una facultad que caducara porque no tendría sentido mantener la vigencia de una comisión que no puede emitir dictamen.
Esa me parece que había sido la razón por la cual el año pasado habíamos llegado a la conclusión de que no tenía mayor importancia el vencimiento del plazo de los 90 días. Pero es un punto relevante, como lo planteó la diputada Caamaño, en el que tendríamos que ratificar o no este punto este punto de vista porque hace a las facultades de la comisión. Gracias, señor presidente.
Sr. Presidente. – Tiene la palabra la señora diputada Parada.
Sra. diputada Parada. – En primer lugar, quiero decir que celebro que desde el bloque oficialista  se hayan introducido reformas al proyecto de Código y se hayan atendido algunas y esto es lo que estoy viendo mientras estoy ojeando esta primera mirada que tengo del dictamen o de las modificaciones que han hecho y se han tomado en consideración algunas audiencias; eso es importante porque si escuchamos a la gente la mejor forma de hacerlo es introducir, entender y aceptar. 
    No obstante lo dicho, la verdad es que me asaltan las mismas dudas respecto de este trámite y de este Código. Uno se encuentra que las editoriales ya están trabajando de acá para los dos años que vienen en dictados de cursos y distintos materiales de cosas que no han venido con este Código y son los secretos mejor guardados de la Comisión Redactora. Acá nos enviaron unos fundamentos y nada más; y la ausencia de las notas y de un cuadro comparativo que solamente la Comisión Redactora sabe que esta comisión, si bien ha trabajado, no ha producido un trabajo, como se hace en otras comisiones, con un cuadro comparativo de los más de 4000 artículos que tenía el Código Civil y los 2700 que se proponen. ¿Cuáles se derogan? ¿Por qué se derogan? ¿Por qué se propone el que se propone? Hasta este pequeño o gran trabajo que han hecho en relación a los artículos y las modificaciones, mínimamente explicita por qué lo estarían modificando. Sin embargo, el proyecto de Código en su totalidad no lo hace.
Nosotros nos hemos manifestado por la no coincidencia no sólo con el mecanismo, sino con el fondo. ¿Qué trae el Código ¿Qué trae esta reforma?
Y también por las grandes ausencias. Hablar de la unificación del Código Civil y el Código Comercial sin la Ley de Sociedades y la Ley de Quiebras es no haber querido modificar y transformar la realidad de la República Argentina, que con estas dos leyes solamente ha generado los mayores desaguisados, y los sigue generando. Leyes que provienen de la dictadura, y que no se haya intentado en lo más mínimo modificar es al menos una mentira y un error grave decir que estamos unificando ambos códigos.
Además tenemos una mirada de que este Código no tiene de constitucionalista prácticamente nada y que aquellos avances que ha tenido la jurisprudencia y que han tenido las organizaciones en sus luchas no están reflejadas en este Código, como la acción de clase, que estimo no ha sido modificada, y sí ha sido suprimida de al menos lo que traían los juristas, con más otras observaciones que después de haber realizado una audiencia en este Congreso -y lo comenté la vez pasada- en la que invitamos a participar a muchas de las personas y organizaciones. Hemos hecho una síntesis de la versión taquigráfica, que se la vamos a acercar a los diputados y senadores para que también antes de dictaminar conozcan la opinión de renombrados juristas, personas y personajes de la vida pública argentina que se oponen sistemáticamente a que el Código sea aprobado de esta forma por el retroceso que implica en derechos sociales.
    Quiero dejar sentada esta posición más allá que pido, requiero y exijo el tiempo que necesite la Comisión para que la comisión redactora –como decía la diputada Camaño, que lo apoyo- nos extienda las notas que van a ser necesarias para que, como es la voluntad del partido mayoritario aprobarlo, por lo menos sea la base de sustentación que reciban los estudiantes. Jueces y abogados están todos muy preocupados. Todos sabemos lo que implica una modificación de esta naturaleza para la academia y los estudiantes. Más allá del enorme trabajo -y pido disculpas sin intención de ofender- es un pobre trabajo en relación a lo que tenemos que brindar a las generaciones futuras.
Así que pido y solicito que hagamos todo lo que sea necesario para complementar este Código, que si una sola persona, como fue Vélez Sarsfield, pudo hacer un código que con el que se podía estudiar –en esto ya estoy hablando de metodología y no del fondo del Código- y no necesitaba ningún manual ni nadie que le viniera a explicar absolutamente nada, y, por otro lado, donde no va a existir el espíritu del legislador como fuente de derecho, porque no es una redacción que haya salido de este Poder Legislativo, sino que salió del Poder Judicial, van a ser los jueces, los intérpretes, la fuente del derecho, ya que son ellos los que van a juzgar.
Sr. Presidente. – Antes de darle la palabra al próximo orador, está a disposición la versión taquigráfica de la reunión del 23 de octubre, donde se discutió el plazo de duración de esta Comisión con las intervenciones del diputado Gil Lavedra, la diputada Camaño, el senador Morales, la diputada Giannettasio y la diputada Conti.
    Tiene la palabra el señor diputado Milman.
Sr. diputado Milman. – Ya que la Comisión ha decidido iniciar un cronograma para que haya una media sanción al menos y el lunes se va a convocar a los representantes del Poder Ejecutivo, quienes en definitiva redactaron el proyecto original que llegó aquí, me gustaría que se incluyan las convocatorias al doctor Lorenzetti, quien fuera presidente de la Comisión de Juristas, que hicieron el anteproyecto, para conocer la opinión original de quienes trabajaron en esta reforma. Si el lunes comienzan esas audiencias, así como ha sido bueno que venga el Poder Ejecutivo y ha habido conversaciones entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial, sería muy sano que el doctor Lorenzetti concurra a esta Comisión.
Sr. Presidente. – Tiene la palabra la señora diputada Camaño.
Sra. diputada Camaño. – En realidad, el doctor Lorenzetti vino a la exposición inicial y también estuvo a disposición de todos los miembros de la Comisión cada vez que se le requirieron explicaciones.
    Lo voy a reivindicar a Vélez Sarsfield, presidente, porque parecería ser que la Ley 340 la escribió en el encierro de algún despacho y salió con papas fritas, como decía la diputada Walsh. No. En realidad, nuestro Código fue trabajado…
Sr. Presidente. – Diputada, ¿me permite un detalle ampliando lo que usted dice?
    El doctor Lorenzetti dejó de encargado coordinador, en torno a la modificación, al doctor Lorenzo, quien estuvo permanentemente trabajando a lo largo de este tiempo en la Comisión y con los asesores.
Sra. diputada Camaño. – Con los asesores, y estuvimos en las discusiones.
-    El señor diputado Milman realiza manifestaciones sin el uso del micrófono.
Sra. diputada Camaño. – En la redacción del Código de Vélez Sarsfield, donde todo el mundo lo tilda de ser aprobado a libro cerrado, la historia nos dice que ha sido muy debatido internamente. Ha tenido conocimiento parlamentario durante todo un año. El doctor Vélez Sarsfield y su hija, y el doctor Victorino de la Plaza le acercaban a los legisladores cada uno de los capítulos, pero indudablemente el hecho de tener una sola pluma, le ha dado la consistencia en materia de coherencia al Código Civil, algo que nosotros criticamos de este Código.
    Este Código tiene mucho en ese sentido de cuestiones que están sueltas. Uno mira un artículo y después no tiene mucha explicación con respecto al otro. No tomemos el Código de Vélez Sarsfield como un código a no seguir, por favor. En doscientos años de historia argentina, la vida y la propiedad de las personas regidas por el Código no las podemos poner en tela de juicio. Lo digo por lo que planteó el senador Pichetto.
Una de las preocupaciones del senador es que esta Comisión va a caer, ya que viene una nueva composición, pero es producto de la voluntad soberana del pueblo, así que no nos asustemos. Lo que viene es lo que el pueblo quiso que venga. Si nosotros alcanzamos un dictamen, no se cae porque es un código, con lo cual si nosotros nos acercamos a darle el tratamiento correcto al dictamen, tendríamos una herramienta muy interesante para trabajar el próximo año. Tendríamos el dictamen, por lo menos.
    Aquí tendríamos que tratar de establecer, o por lo menos de saber fehacientemente, cuál es la intención del oficialismo en este sentido. Porque esto ha sido algo que ha conspirado contra el Código. ¿Por qué estamos discutiendo el artículo 5° de la resolución de ambas Cámaras? Porque la primera intención que tuvo el Poder Ejecutivo es que el Código saliera con papas fritas. O sea, nosotros miramos que nos daban 90 días, y que si en ese lapso la Comisión Bicameral –me estoy refiriendo al proyecto de elevación– no se expedía, directamente pasaba al recinto; entonces, ahí estaba la primera intención. Esa primera intención fue salvada por los legisladores del oficialismo, y esto fue lo que permitió toda esta discusión. O sea, esto fue lo que permitió que hubiera una comisión, que se pudiera discutir, que se pudiera escuchar, que se pudiera hacer todo el trabajo a lo largo de más de un año.
    Entonces, insisto, no acuerdo con el doctor Gil Lavedra en el sentido de que estos 90 días que establece el artículo 5° de la resolución para dictaminar puede ser modificado por nosotros como Comisión. Esta es una resolución que ha tomado el Cuerpo; entonces, quien puede modificar una resolución tomada por el Cuerpo, es el Cuerpo. Y esto es así, aunque nos gustaría que no lo fuera. Nosotros podemos decir: "vamos a continuar trabajando, tal cual lo dijimos en la sesión en la que discutimos si era o no era necesario". E hicimos una interpretación. Pero es una interpretación de una comisión, señores, y la soberanía de este ámbito en el cual ocupamos responsabilidades la tiene la totalidad del Cuerpo. El Cuerpo, de manera soberana, nos habilitó a trabajar por 90 días. Y claramente, el inciso a) dice que tendrá vigencia, y dice: "con 90 días, a partir de su conformación, para emitir el despacho previo a su tratamiento legislativo". Yo acá digo que ustedes también fueron un poquito mezquinos y quisieron sostener esos 90 días primigenios que nos traía el Poder Ejecutivo. Quizá, si hubiéramos dejado esto sin fecha, no tendríamos hoy este inconveniente.
    Insisto, señor presidente, necesitamos que los cuerpos se reúnan y que podamos dictaminar con el aval del Cuerpo, de cada una de las cámaras. El día lunes, supongo; no me quedó muy claro. Lo que sí me quedó claro es que hay apuro por parte del oficialismo por tratarlo desde acá hasta antes de que se rearme el Cuerpo con sus nuevos integrantes.
Sr. Presidente. – La señora diputada Conti le solicita una interrupción, diputada.
Sra. diputada Camaño. – Sí, cómo no.
Sra. diputada Conti. – Diputada Camaño y a todos: en primer lugar, no sólo lo que se votó en ambos cuerpos habla del plazo para dictaminar de 90 días, sino que también habla del plazo de la Comisión. Con lo cual en modo alguno la Comisión Bicameral tuvo la intención de vulnerar la soberanía de los plenos de ambas cámaras.
    La verdad es que, con la mejor intención, quienes debatimos el tema cuando lo hicimos aquel día de octubre del año pasado, lo hicimos dando una interpretación en el sentido que lo expresó Gil Lavedra: que el plazo de 90 días era meramente ordenatorio. No lo tomamos en modo alguno mezquinamente, sino con un gran esfuerzo, porque trabajamos mucho. Nuestros asesores también trabajaron mucho después de los 90 días en la Comisión Bicameral. La verdad es que nos despreocupamos del plazo de los 90 días. No hubo ni mezquindad ni ninguna intencionalidad. Y sí tomamos para nosotros que la Bicameral tiene funcionamiento, obviamente, hasta el 10 de diciembre. Sí también tenemos que respetar los reglamentos de nuestras cámaras. Y esta bicameral, si quiere dictaminar, lo puede hacer hasta el 20 de noviembre, como las sesiones ordinarias vencen también el 30 de noviembre.
    O sea que yo entiendo las distintas intenciones. Respecto de todas ellas, lo que yo quiero rescatar sinceramente –porque acá, además de nosotros, hay público, hay periodismo y hay un pueblo afuera que nos puede estar escuchando– es que el trabajo de esta Bicameral y de los asesores con los que cuenta ha sido arduo, esforzado. Hemos recorrido el país. Lo hicimos a rayos de sol, en verano, porque en todo momento previmos también que en periodo electoral ninguno iba a querer que la Comisión Bicameral continúe. Por eso es que nos despedimos...
Sr. Presidente. – Diputada: está en el uso de la palabra la diputada Camaño.
Sra. diputada Conti. – Pero me dieron la interrupción
Sra. diputada Camaño. – Pero era sólo una interrupción, diputada Conti.
Sra. diputada Conti. – Cierro.
    Nos despedimos con un "felices pascuas", de común acuerdo, en marzo de este año, y cada bloque se fue a la tarea de hacer su predictamen. Por supuesto, todos los bloques pedían que presentemos primero el nuestro. Acá venimos a cumplirlo.
    Entonces, señor presidente, no me gustaría que hoy se cierre esta reunión simplemente con este debate de formas. Yo estoy en condiciones de informar exactamente el contenido del Código Civil y Comercial que se pretende seguir adelante, así como el contenido de nuestro dictamen en esta oportunidad.
Sr. Presidente. –  Muchas gracias.
    Diputada: continúe con el uso de la palabra.
Sra. diputada Camaño. – Presidente: de todo lo que dijo la diputada, voy a tomar aquello que corresponde a lo que estaba mencionando, que es el tema de los 90 días y de la necesidad o no de la reafirmación de la Comisión.
    En realidad, no es meramente interpretativo. Yo voy a leer el artículo 5°, señor presidente, que comienza diciendo: "Organización y funcionamiento". El Cuerpo nos determina la organización y el funcionamiento. Y dice: "La Comisión Bicameral organizará su funcionamiento conforme a las siguientes pautas". El cuerpo nos ha dado las pautas. Inciso a): "Tendrá vigencia hasta la aprobación del proyecto del Código Civil y Comercial de la Nación y contará con 90 días, a partir de su conformación, para emitir el despacho previo a su tratamiento legislativo".
    Humildemente, señor presidente, creo que es el Cuerpo el que a nosotros nos tiene que prorrogar el plazo de esta Comisión para que podamos emitir los dictámenes. Es una cuestión interpretativa y lo he dicho en mi anterior exposición. Habida cuenta de que hay tanta gente susceptible con el tema del Código, guardemos todas las formas. Yo sé que muchas veces los diputados se hastían de mi formalismo, pero me parece que en este caso debemos guardar todas las formas
Sr. Presidente. –  Tiene la palabra el señor diputado Tonelli.
Sr. diputado Tonelli. – Señor presidente: la verdad es que cuando lo escuché a usted en la introducción, me ilusioné y pensé que íbamos a trabajar con el tiempo y la tranquilidad necesarios como para hacer un buen análisis del proyecto y de los dictámenes.
Sr. Presidente. –  Siempre despierto falsas expectativas.
Sr. diputado Tonelli. – Sí, porque después, cuando los escuché al senador Pichetto y recientemente a la diputada Conti, la verdad es que mis ilusiones se desvanecieron.
    Haremos una próxima reunión el lunes para que comencemos a discutir estos dictámenes, que recién a partir de ahora vamos a poder leer. Inclusive, el único de los cuales está impreso y tenemos ya en condiciones de leer es el del oficialismo; pero no así el del radicalismo ni el de la diputada Camaño.
                – Varios señores legisladores realizan manifestaciones fuera  del alcance del micrófono.
Sr. diputado Tonelli. – Sí, pero nosotros no. Lo tienen de distribuir, lo tienen que copiar.
Sr. Presidente. – Disculpe, diputado. Una interrupción nomás.
    Solicito a quienes elaboren predictámenes que, por favor, por la secretaría administrativa de la Comisión, los presenten en soporte papel y electrónico. Gracias.
Sr. diputado Tonelli. – Me parece que de acá al lunes no hay tiempo ni de hacer un cuadro comparativo de los proyectos; mucho menos de analizarlos y considerarlos en profundidad.
    Aun más me alarmo cuando la diputada Conti menciona que el 20 de este mes se vence el plazo reglamentario para la emisión de un dictamen. Ello nos estaría dando la pauta que de aquí a seis días –hoy es 14– cabe la posibilidad de que la Comisión se vea obligada a emitir dictamen. Sinceramente, eso daría por tierra con cualquier posibilidad de análisis sustancial, medular, y mucho más con la búsqueda de consensos y de acuerdos a los que me refería anteriormente.
    En tren de tratar de encontrar procedimientos compatibles con las aspiraciones de todos, yo sugiero que en todo caso la próxima reunión la hagamos el lunes subsiguiente, es decir, que tengamos diez días para revisar los proyectos, analizarlos, compararlos, ver en qué estamos de acuerdo y en qué estamos en desacuerdo, de forma tal de tratar de avanzar con los mayores acuerdos posibles. Pero de acá al próximo lunes es materialmente imposible. Es decir, rebelaría un apuro del oficialismo que descarta toda posibilidad de que busquemos fórmulas de consenso y de acuerdo en los temas más conflictivos y discutibles que tiene el código. Sería realmente una picardía.
Sr. Presidente. –  Tiene la palabra el señor diputado Domínguez.
Sr. diputado Domínguez. – Simplemente, deseo realizar un aporte respecto del proceso a través del cual se llega aquí.
En primer término, comparto lo que han dicho los colegas en cuanto a que fue muy trabajoso el sistema de escuchas, de audiencias públicas. Incluso, esto surge por una iniciativa donde la presidenta de la República convoca a todos los juristas y es un proyecto que no tiene titularidad, es decir –reitero– que es de un cuerpo de juristas. Nadie puede decir que este es el proyecto de código de la presidenta. Este es el proyecto de juristas que interpretaron y aportaron una visión sobre la realidad civil y comercial de la Argentina.
En segundo término, ustedes mismos nos plantearon, al oficialismo, que 90 días era un plazo exiguo para dar el tratamiento y que había que poner en valor las capacidades de los legisladores, planteo que nosotros creímos. Es más, hasta el cansancio he insistido en un tema solo, casi aburrido y monocorde, relacionado con que la voluntad del legislador debía ser fuente formal de interpretación de la norma, dado que considero que la política es anterior a cualquier otra decisión. Con esto quiero exponer el valor de las capacidades que tiene este cuerpo. Está muy bien recibir el aporte de los más especializados técnicos y juristas, pero está muy bien que tengamos un proceso de discusión político como lo tuvimos con las audiencias públicas. Nos cansábamos. Éramos pocos los que permanecíamos hasta el final en las audiencias públicas y quedábamos extenuados. Recibimos más de 2.000 ponencias. No es que no estuvimos haciendo nada; debo ser honesto: desde marzo hasta aquí estuvimos desclasificando, tratando de entender la interpretación de las audiencias públicas, etcétera. Es más, algunos que no éramos candidatos dijimos en la comisión que podíamos seguir y se nos planteó que era un tiempo político absolutamente conflictivo.
Lo que presentamos no es producto de una reacción espontánea, sino de un proceso de análisis y discusión. Quiero dejar aclarado esto porque, de lo contrario, nos vamos a quedar con la sensación de que venimos a último momento. En realidad, venimos a continuar con un proceso que acordamos.
El hecho de cómo definamos y trabajemos a partir de ahora dependerá de lo que decidamos. Me parece que tiene que haber un razonable margen para conocer miradas. Pero cada bloque tuvo un proceso de análisis, estudio, debate y discusión. Quizás, nos falta conocer las diferencias que tenemos con los otros bloques.
Ahora bien, quiero dejar aclarado que hubo una columna vertebral de proyecto. Estuvimos un año y medio discutiéndolo. Me parece que esto hay que decirlo. Después, cada bloque hizo su elaboración. Nosotros, atento a que rescatábamos el valor de la voluntad del legislador, pedíamos darnos el tiempo para construir los propios dictámenes. Es decir, cada uno ha trabajado en la definición de su propia posición. Considero que ahora viene el proceso final de articulación de miradas compartidas, si es que las podemos tener. Quiero dejar aclarado esto por el tiempo de trabajo que se tuvo de consultas y de elaboración en cada uno de los bloques, etcétera. A nosotros nos costó bastante trabajo, primero, juntarnos, juntar a nuestros técnicos y tener un propio proceso de evaluación. Lo que venimos a aportar es eso. Vuelvo a rescatar esto porque, de lo contrario, la sensación con la que me quedo es que estamos empezando de cero y no es así. Hubo un proyecto columna vertebral de juristas que fueron consultados por su calidad, su valía profesional y porque la presidenta entendió que era el mejor aporte de una propuesta de debate y discusión. Después, es el trabajo de los bloques y de la consulta con la sociedad.
Me parece que lo que tenemos que ver es cómo articulamos las posiciones y las particularidades de cada uno. Pero éste es un proceso de cierre. No es un proceso de volver a empezar. Siento la obligación de decirlo.
Siento, diputada Parada, que debo decir algo: a pesar de todas las dificultades, tengo la autoestima de que es un proceso nuestro; son nuestros juristas, por más diferencias que tengamos son nuestros. Después, podemos tener críticas técnicas, pero créame que su juicio nos desvaloriza a todos y todo lo que hicimos durante un año, de ir como giles a los lugares más recónditos; con algunos legisladores de la oposición nos íbamos a la mañana, viajábamos un día, no conseguíamos vuelo, etcétera, me parece que no nos merecemos por lo menos esa calificación suya respecto del trabajo que se ha hecho.
Sr. Presidente. – Tiene la palabra el señor senador Giustiniani.
Sr. senador Giustiniani. – Quiero hacerle una sola pregunta al oficialismo que vino con esta propuesta de cronograma que escuchamos hoy.
    El proceso del tratamiento del Código Civil ha sido muy importante. Todos queremos el Código Civil y que no quede en una nueva frustración histórica como lo hubo en otras oportunidades. Por lo tanto, todos queremos un tratamiento adecuado del mismo como se ha venido realizando.
    Cuando se lanzó esto muchos estuvimos en el Museo del Bicentenario escuchando a la presidenta de la Nación y al doctor Lorenzetti. Posteriormente, vinieron aquí, al Congreso de la Nación, tanto los funcionarios del gobierno nacional, del Ministerio de Justicia, como los integrantes de la Comisión de Juristas, que como muy bien decía el diputado Domínguez, el proceso –resultó positivo que así lo fuera– que se llevó adelante por parte del gobierno nacional fue la redacción de una propuesta por parte de una comisión de juristas. Por lo tanto, los juristas también estuvieron aquí, en el Congreso de la Nación, exponiendo, explicando, respondiendo preguntas y desarrollando su trabajo.
Me parece hasta de sentido común la propuesta que acaba de hacer el señor diputado Gerardo Milman. Por eso, quiero una respuesta del oficialismo. Así como me parece muy positivo que se invite el lunes a las 14 horas a funcionarios del Ministerio de Justicia, sería interesante que también se invite al doctor Lorenzetti, a la doctora Elena Highton y a la doctora Kemelmajer para que podamos con ellos abordar la mecánica de las propuestas de dictámenes que han elaborado los distintos bloques.
Sr. Presidente. – Cuando inicié la jornada manifesté que lunes y martes estaba prevista la invitación a la Comisión Redactora y a la Comisión Revisora. Este también es un detalle que a veces se diluye en esta discusión en torno a pedir tiempo. La estructura era una comisión que redactó un anteproyecto, un grupo de técnicos que revisaba ese anteproyecto y elaboraba lo que remitía. En ese lapso entre anteproyecto y proyecto, los técnicos del Ministerio de Justicia y los redactores del anteproyecto intercambiaron 11.000 consultas. Quiero decir que el debate no nace hoy. Repito, 11.000 consultas, lo cual generó una serie de modificaciones en las que no hubo acuerdo, ciento y pico de cuestiones en las que no hubo acuerdo entre la comisión del anteproyecto y comisión de proyecto.
    Posteriormente, en torno a ese anteproyecto, los asesores de esta comisión trabajaron en 172 modificaciones al proyecto elaborado. ¿Qué quiero significar con esto? La naturaleza del debate: es evidente que con los elementos técnicos que existen, así como pudimos tener por primera vez registros de todas las ponencias, los pudimos cruzar, se remitieron a los asesores, etcétera, el debate no nace hoy. Quiero desmentir esa sensación que parecería que por el hecho de que los miembros titulares de la comisión, atento a un cronograma electoral no nos juntamos, esta comisión no trabajó.
    Ahora bien, atento el compromiso tomado de traer la propuesta de predictamen del bloque mayoritario y las otras propuestas elaboradas o a elaborar por los otros bloques, la convocatoria a esta reunión ha sido simplemente para que nosotros discutamos cómo continuamos. Entonces, la propuesta concreta es: el día lunes invitar a los miembros de la Comisión Redactora del anteproyecto, el día martes a los miembros de la Comisión Revisora y continuar con el trabajo, no va más allá de eso. Por eso, estamos recibiendo ideas.
    Lo que quiero rescatar, fundamentalmente, es que no era necesario en esta discusión sentarnos los 30 legisladores a discutir la dureza jurídica de la adopción.
Sr. senador Giustiniani. - Entonces, está aceptado que el martes concurra la Comisión de Juristas.
Sr. Presidente. - Sí, lunes y martes. El lunes, la Comisión de Juristas; el martes, la Comisión Revisora.
Sr. senador Giustiniani. - ¿Se acepta la propuesta, entonces?
Sr. Presidente. - Sí.
    Tiene la palabra la señora diputada Parada.
Sra. diputada Parada. - Simplemente quiero dejar sentado que bajo ningún punto la pretensión es descalificar el trabajo de los legisladores. Realmente tengo otra ponderación de lo que el diputado Domínguez llama “la columna vertebral”. Del trabajo intelectual que se pudo haber hecho no tengo nada que decir; si no, lo haría a viva voz. Tengo una ponderación respecto del proyecto, que es la que he manifestado. Y considero que es un Código hecho por jueces, por esa comisión dirigida por jueces, más allá de las consultas a los juristas, cuyas opiniones -como recién se destacaba- hasta podían ser contrarias, y de las intervenciones adecuadas y apropiadas. Realmente, creo que es la columna vertebral. Es una ponderación diferente respecto del proyecto.
Sr. Presidente. - Tiene la palabra el señor senador Morales.
Sr. senador Morales. - Gracias, presidente.
    El debate que se está planteando por las distintas representaciones de fuerzas políticas tiene que ver con los tiempos. El tiempo que se está planteando el gobierno y la representación del oficialismo tiene que ver con avanzar inmediatamente con el tratamiento de la reforma del Código.
    Tratándose de un tema de política de Estado, y después del trabajo profundo que se viene haciendo y con una gran responsabilidad por parte de todos los bloques y fundamentalmente de los asesores, que creo que tenemos que reivindicar, y de estas expresiones de distintos sectores para intentar devaluar la actividad y una eventual aprobación de la reforma del Código, que creo que todos queremos y se ha trabajado muy bien hasta acá, nos encontramos en la situación de que no se trata del trámite de una ley exprés, es decir, aquellas que válidamente desde el Poder Ejecutivo o desde la oposición intentamos aprobar desde hoy para mañana.
    No estamos frente a ese tipo de leyes. El dictamen que presenta el oficialismo es un gran avance, el primer paso, porque a lo largo de todo el debate hemos visto, como tenemos en nuestro bloque y como hay en las distintas fuerzas políticas, posiciones diferentes de parte de los distintos representantes. Yo con varios había hablado en el sentido de que era importante el aporte del oficialismo en cuanto a cerrar posiciones de los distintos integrantes sobre los temas centrales de la reforma del Código.
    Así que creo que hoy tenemos el primer paso para la concreción y búsqueda de un dictamen. Nosotros obviamente estamos en la misma tarea. También tenemos un borrador que durante todo este tiempo hicimos, que lo queremos aportar.
Nosotros creemos que hay que buscar el máximo consenso en cuanto a los temas de fondo de la cuestión, pero también tenemos que tratar de tener el máximo consenso en cuanto a los tiempos y a las formas. Acá se están planteando distintas cuestiones de tiempo, es decir, que tengamos el dictamen y que luego el año que viene se apruebe o no, o que procedamos en la aprobación, si es que estamos en condiciones antes del 10 de diciembre, que son las dos posiciones que están planteadas.
    Desde nuestro bloque, vamos a estar en condiciones la semana que viene a partir de que veamos el contenido. Se han eliminado temas, algunos que compartimos y otros que requieren de un informe mínimo de parte del oficialismo, con cual vamos a estar en condiciones de definir los tiempos, si estamos ajustados o no, la semana que viene.
Insistimos en que busquemos el camino del máximo consenso en los temas, pero también en los tiempos. Esta no es una ley exprés, así que vamos tranquilos hasta la otra semana, hagamos las reuniones que acá se han planteado y que ustedes están proponiendo, pero nos vamos a tomar el tiempo hasta la otra semana para ver los contenidos y allí saber si estamos en condiciones antes de fin de año o después. Reitero que tenemos que hacer los esfuerzos por tener también consenso en las formas, porque estamos frente a algo que es muy importante para la sociedad argentina, que tiene que ver con reforma del Código, que no quede trunco tampoco.
La voluntad de la Unión Cívica Radical es que se apruebe después de un esfuerzo que han hecho el Poder Ejecutivo, el Poder Judicial y nosotros en el Congreso. Con relación al tema más importante lo que se ha planteado hoy es la cuestión de los tiempos en la aprobación. Nosotros la semana que viene vamos a definir a partir del estudio que vamos a hacer con el dictamen, cómo estamos para tratarlo o no.
Sr. Presidente. – Fundamentalmente, compartiendo en plenitud el concepto de edificar sobre la base del mayor consenso el Código, que es una política de Estado, es evidente que los tiempos van a surgir a partir de ver qué capacidad de consenso hay con el proyecto concreto.
Entonces, atento a la distribución del anteproyecto de dictamen que hemos elaborado, propondría hacer un cuarto intermedio hasta el lunes donde van a tener la información en mano para ver qué posibilidades de construir consenso y qué tiempo necesario se requiere.
    Tiene la palabra el diputado Domínguez.
Sra. diputada Camaño. - Probablemente, algunas personas no lo comprendan. Dejemos en claro que se tratan de anteproyectos que no tienen firmas.
Sr. Presidente. – Es un trabajo técnico.
Sra. diputada Camaño. - De manera tal que todos comprendan que si bien estamos hablando de dictamen, nos referimos más a trabajo que de dictamen.
Sr. Presidente. – De ninguna manera, como dice la diputada, no hemos traído un proyecto de dictamen, sino que hay un anteproyecto, tres dictámenes, a los efectos de poder compartirlo con el resto de los bloques y ver qué posibilidades de construir consenso para avanzar tenemos.
Sr. diputado Domínguez. – Simplemente, una salvedad para el senador Morales.
    Para no irnos con cierta sensación, no nos apura nadie desde afuera. No tenemos ningún apuro del gobierno. Quiero dejarlo aclarado por la libertad que tengamos en la construcción de la valoración de los pasos a seguir. No tenemos ninguna presión externa. Es una valoración que hacemos nosotros. Esta era una deuda que nos debíamos. Cerrar este proceso es una deuda. La verdad es que era muy angustiante después del proceso, y disculpen que hable del proceso que vivimos porque uno quiere lo que hace. Era muy angustiante dejar sin cerrar este proceso.
    Los errores de lo que hagamos a partir de ahora son nuestros, no de afuera. Y al ser expresión mayoritaria del oficialismo, nos hacemos cargo de los errores que cometamos. Los aciertos van a ser compartidos, los errores son nuestros, como es la regla de juego en la democracia, pero créanme que no tenemos ninguna presión de nadie, ni la hemos tenido en ningún momento para acelerar ningún proceso. Es la decisión nuestra, incluso, la decisión de valorar los compañeros diputados y senadores que se han roto el alma en este proceso. Y es una pena que no puedan ser parte del cierre de un proceso. Créanme que yo soy hincha de esta iniciativa, porque tuvimos dos años de trabajo, y si esto se trata después del 10 de diciembre habrá muchos compañeros que se rompieron el alma y que no van a poder estar; viajaron en auto, viajaron en colectivo. Me parece que vale la pena que podamos aprovechar ese registro de la experiencia.
Digo esto porque tiene que ver también con nuestra propia valoración. Si acertamos o nos equivocamos nos equivocamos nosotros, pero no hay ninguna presión externa al tratamiento de este tema. Hemos tenido la libertad plena que hemos planteado y se nos permitió hacer todas las modificaciones, y estamos abiertos a incorporar todas las modificaciones que sean necesarias. Gracias.
Sr. Presidente. – Señores: no habiendo más oradores, se pasa a un cuarto intermedio hasta el lunes a las 2 de la tarde.
–    Son las 14 y 41